Antes de subir a escena o encender el micrófono, ordenamos el aire, la postura y la intención. En esta página contamos el recorrido real de un entrenamiento: qué se hace primero, cuánto tarda cada etapa y qué esperamos de vos entre clase y clase. Sin atajos y sin forzar la garganta.
El recorrido de Yell Your Face Off no es una sucesión de clases sueltas: cada tramo tiene un objetivo concreto y se sostiene hasta que el cuerpo lo incorpora. Abajo, la cronología real de lo que vas a atravesar desde la primera sesión hasta el cierre del ciclo.
Semanas 1 y 2
Arrancamos escuchando cómo respira y cómo suena tu voz hoy, sin corregir nada todavía. Se registran hábitos posturales, tensión en cuello y mandíbula, y se instala la respiración costal-diafragmática con secuencias de inhalación en cuatro tiempos. Es la base sobre la que se apoya todo lo demás.
Semanas 3 a 5
Trabajamos consonantes, velocidad de lectura y pausas con trabalenguas graduados y grabaciones de control. La meta no es sonar perfecto, sino sostener la energía articulatoria durante toda una lectura o un texto largo de escena. Se corrigen vicios de dicción que arrastramos desde la escuela.
Semanas 6 a 8
Acá la voz sale del aula. Se practica alineación postural, dirección del sonido y foco de mirada con textos breves leídos a distintas distancias. Aprendés a medir el esfuerzo real: proyectar no es gritar, es dirigir el aire y la intención hacia la última fila sin castigar las cuerdas.
Semanas 9 y 10
Cada persona elige el terreno donde quiere probarse. Grabamos una pieza breve de podcast, montamos un fragmento de escena o ensayamos una presentación pública. Se ajusta el micrófono, el espacio y el volumen según el formato, y se revisa qué señales de cansancio vocal aparecen para frenar a tiempo.
Semana 11
En la última sesión revisamos grabaciones del inicio y del final para ver el cambio concreto. Te llevás una rutina breve de mantenimiento para antes de grabar o subir a escena, con los ejercicios que mejor funcionaron en tu caso. El ciclo termina, pero la práctica sigue.
Los tiempos son orientativos: si una etapa necesita más trabajo, se estira. Nadie avanza por calendario, sino por resultados que se escuchan.
El método de Yell Your Face Off no promete resultados rápidos ni reemplaza tratamiento médico. Antes de anotarte conviene saber qué entra en el trabajo de método, qué queda afuera y qué esperamos de vos en cada etapa.
Trabajamos técnica expresiva: respiración, dicción, proyección y presencia. Si arrastrás disfonía, nódulos o una cirugía reciente, primero pasá por un otorrino o fonoaudiólogo. Después volvés y armamos el plan con ese diagnóstico sobre la mesa.
Los ejercicios de apoyo diafragmático y articulación rinden recién con práctica sostenida. Diez minutos diarios valen más que tres horas un sábado. Si venís una vez cada quince días, el avance se estanca y no es por falta de talento.
En varias etapas registramos tu voz para comparar antes y después. Esas grabaciones son de uso interno y se borran si lo pedís. No las publicamos ni las compartimos con terceros, ni siquiera como muestra.
Cada voz arranca de un punto distinto. Alguien con experiencia en coro avanza rápido en proyección y lento en dicción; al revés pasa con quien viene de locución. Ajustamos el orden de los módulos según lo que escuchamos en la primera sesión.
Los talleres grupales tienen cupo limitado porque necesitamos escuchar a cada persona y corregir en el momento. Si el grupo se llena, te ofrecemos la siguiente camada o una instancia individual.
No prometemos cambiar tu timbre natural ni "corregir" tu acento. Tampoco vendemos fórmulas mágicas para hablar en público sin nervios: los nervios aparecen igual, lo que cambia es cómo los sostenés con la respiración y el cuerpo.
Si algo de esto te genera dudas, escribinos antes de reservar y lo charlamos sin compromiso. Preferimos que entres sabiendo exactamente a qué venís.